¿Actualizar el sistema de un satélite a millones de kilómetros?

Las
actualizaciones de software son algo con lo que todos estamos muy
familiarizados. Casi todos los días, pequeñas correcciones o
parches, están listas para ser descargadas en nuestros ordenadores, teléfonos y
tabletas. Normalmente no hay problemas, pero si algo sale mal, nuestro equipo puede estropearse e incluso no llegar a arrancar. 

Pero ¿y si
lo que se va a actualizar es el software de un satélite a 655 millones de kilómetros de la Tierra?.

Es el caso del satélite Rosetta, lanzado hace diez años y que en dos meses alcanzará finalmente su destino: el cometa 67P/Churiumov-Guerasimenko. Su misión: aterrizar en el cometa y utilizar (entre otros instrumentos) el sistema MIDAS (Micro-Imaging Dust Analysis System) para analizar la composición del polvo que va dejando el cuerpo celeste a medida que orbita por nuestro sistema solar.

Cuando MIDAS se enciende por primera vez, arranca en “modo kernel”. Este modo administra un conjunto de las instrucciones básicas
para la comunicación entre el satélite y la tierra, además de la gestión
del programa principal. Estando en modo kernel podemos subir parches para el software principal, o incluso cargar una versión
completamente nueva.

Aunque
Rosetta ha pasado 957 días en hibernación, el equipo de tierra ha estado haciendo pruebas con un sistema MIDAS de repuesto para llevar a cabo el proceso.
Como resultado, se han realizado una serie de ajustes y mejoras
en el software que estará listo antes del encuentro con el cometa 67P/CG.
Después de la comprobación pasiva, el siguiente paso es cargar y aplicar los parches en el satélite.

Software para interacturar con MIDAS

Primero se comprueba que todos los componentes del sistema funcionan
correctamente tras viajar durante diez años por el espacio, y luego se transmiten todas las actualizaciones
necesarias. ¿Sabéis esa tensión que se vive cuando estamos
actualizando el sistema de nuestro ordenador y tememos que haya un error
grave? Imaginad cómo deben estar los nervios en la ESA mientras esperan más de 35 minutos a que MIDAS confirme que la actualización se ha instalado y aplicado con éxito. Esto se debe a que el satélite se encuentra a unos 35 minutos-luz de la Tierra, así que
mandarle instrucciones y recibir respuesta supone más de 70 minutos de
espera (35 minutos en enviar y otros 35 en recibir).

Si todo ha ido bien, MIDAS empleará otros dos días en estar lista.
Y si el resto de la misión va como se espera, Rosetta podrá analizar
con éxito todas las incógnitas del cometa. Nada mejor que seguir la cuenta de Twitter del propio satélite para estar al corriente de la misión.

Fuente: Genbeta

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