La guerra del automóvil. La venganza de los haters

Siempre que se atisba en el horizonte un cambio disruptivo aparecen las opiniones críticas que afirman que lo que se aproxima no mejora lo anterior, algunas tocan puntos que deben ser mejorables, y sobre los que se debe trabajar, pero otras sólo ven la paja en el ojo ajeno cayendo en la incongruencia.

 

Aunque existen indicios que hacen pensar que el futuro de la automoción pasará indefectiblemente por el motor eléctrico, puesto que presenta una eficiencia mucho mayor y se espera un continuo desarrollo de las baterías debido también a las aportaciones de la tecnología de los dispositivos móviles el coche eléctrico sigue teniendo críticos y recelosos que centran sus ataques en la infraestructura necesaria, en la autonomía real actual y la contaminación que supone el proceso de fabricación de las baterías.

Mientras busco algunos datos os dejo unos vídeos que demuestran que el marketing ya no está en el DEBE, sino en el HABER.

Nissan Leaf 2010

Fiat 500 Turn you on

¿Como sería si todo funcionara con Gas ?

 

La idiotez del coche eléctrico, una gran presentación de Álvaro Sauras en el Foro Internacional del coche eléctrico celebrado en Madrid en el año 2014

 

ANALIZANDO LA CRÍTICA.

Cierto es que la electricidad hay que generarla, y que posiblemente la proliferación de coches eléctricos implicaría aumentar la capacidad de generación, en algunos lugares claro porque en España tenemos el doble de capacidad de generación con respecto al pico máximo de demanda, así que las eléctricas se asegurarían elevar la demanda hasta cubrir la oferta, los sistemas de almacenamiento son uno de los mayores retos de la industria energética, los tendrán moviéndose por las ciudades, ya existen de hecho algunas pruebas de la tecnología V2G (Vehicle to grid) que integraría los coches eléctricos como elementos de la red que a través de cargadores bidireccionales podrían entregar electricidad a la red en caso de ser necesario.

V2G propuesta de Nissan
V2G propuesta de Nissan

 

En otros países los gobiernos tendrán una buena excusa para hacer gasto público, es de esperar que elegirán los métodos más limpios, eficientes y maduros, aunque cada vez más se desarrollara también el autoabastecimiento. En cualquier caso la necesidad de electricidad del automóvil no puede ser considerada una desventaja con respecto a la demanda actual.

Otro gran aspecto controvertido unido al tipo de energía usada para recargar el vehículo es la fabricación de las baterías, estableciendo un punto de partida idealista y en mi opinión casi utópico de exigencia de emisiones nulas, ¿Contamina menos el coche eléctrico de verdad? Sería el título del típico artículo o estudio encaminado a concluir que en realidad no, o que tan sólo en algunos casos y a largo plazo, puesto que hay que tener en cuenta todos los procesos involucrados antes de poder disfrutar del coche con la conciencia tranquila. Lo cierto es que es una comparación muy difícil de llevar a cabo, habría que discriminar por países, ciudades, mix energético, infraestructuras, uso medio del vehículo (distancias y condiciones diarias)….

Lo primero que diría es que no debemos olvidar nuestra condición humana, nuestra supervivencia y mejora continua se basa en la explotación de recursos y combinación de técnicas para crear útiles, y en este proceso se generan también materiales de deshecho, y que estamos aprendiendo a encontrarles otra utilidad, pero algunos en forma de gas se nos escapan (¡y nos ha pasado a todos!) aún y hay que intentar evitarlo.

La extracción del Litio de una explotación no difiere de la extracción de cualquier otro mineral, de hecho suele obtenerse como subproducto en yacimientos ya en explotación, por lo que  requiere añadir o modificar el tratamiento mineralurgico ad hoc, es muy reactivo, por lo que suele encontrarse formando óxidos, carbonatos o sulfatos. Es decir en su extracción tanto en roca como en salar los procesos de extracción y procesado son ya conocidos por la industria. Otra cuestión sería estar en contra del cobre, el zinc, el wolframio, la sal, el oro, la cerámica, el vidrio, las aleaciones, productos derivados y los recursos energéticos claro, pero mientras tengamos el wasss… ah .. no… ups!

También hay que tener en cuenta que la minería tiene una particularidad importante, y es que hay que acudir allí donde se encuentra el recurso, y necesita por tanto la creación de infraestructuras y accesos para llevar a cabo la actividad lo cual implica obviamente la modificación del territorio, pero como en todo, hay diferentes maneras de hacerlo, y se han cometido errores y tropelías pero también se ha ido aprendiendo, se ha sometido a regulaciones y se planifica con mayor antelación con el objetivo de minimizar el impacto ambiental, que es irremediable. También hay casos en los que tras la restauración el impacto es positivo. No recuerdo una campaña contra las baterías de los móviles en este aspecto, y casi todo el mundo tiene uno, o más. Tampoco hay que olvidar las emisiones que produce la industria del refino o de la industria del cemento, habría que ser congruentes y juzgar a todos por igual.

CONCLUSIONES.

Desde mi punto de vista todo indica que en muchos aspectos el coche eléctrico mejora al de combustión, es más eficiente, su mecánica es más simple, tiene menos elementos móviles, hay menor rozamiento por lo tanto y el mantenimiento es menor, la tecnología de almacenamiento de energía tiene un gran margen de mejora y todo ello hará que se acabe imponiendo.

Podríamos decir que TESLA Motors ha sido un gran detonante o acelerador de esta tecnología para la automoción.

Quizá en su momento se impuso el motor de combustión, porque es lo que tenía que suceder, conocimiento de la química del carbono ha sido sin duda un pilar importante en el desarrollo tecnológico del siglo XX

También hay que tener en cuenta que sólo se están dando los primeros pasos, del mismo modo que se consiguió una gran reducción de peso en los celulares junto con un aumento de las prestaciones, porque no pensar que se puede conseguir una evolución semejante en las baterías, mientras que la eficiencia y rendimiento de un motor térmico podría haber alcanzado ya su punto máximo. De momento el peso elevado que suponen las baterías si es una gran desventaja para el coche eléctrico en lo que respecta a emisiones por fricción de las ruedas con el asfalto.

 

INFORMACIÓN COMPLEMENTARIA:

El Economista: El ‘timo’ de los vehículos eléctricos

ABC: Extracción de recursos

Extracción del Litio de Salmueras

Emisiones de las refinerías

Libertaddigital: Contaminación de la fabricación de coches eléctricos

Estudio del ciclo de vida de un coche eléctrico 

 

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